FUENTES INTERNAS María Estela Heredia Taveras no se cansa de preguntarse por qué ha tenido que ser una de las miles de mujeres a las que le han diagnosticado cáncer de mama. Su respuesta le surge al vuelo: “Descuidé mi salud”.
Es que hace dos años a María Estela un médico le recomendó hacerse una sonomamografía pero dejó al tiempo la sugerencia y hoy tiene que batallar con las consecuencias que producen los tratamientos de quimioterapia: vómitos, mareos, náuseas, pérdida del cabello, las uñas negras y una terrible depresión.
Pero lo que más angustia a María Estela y a su familia es que desde el pasado día 4 debió someterse a 30 aplicaciones de radioterapia, las cuales conllevan una inversión de 525 mil. No ha podido llevar el tratamiento porque no tiene los recursos económicos.
Clamó por ayuda al Gobierno, a empresarios y a personas particulares que puedan contribuir con su caso porque, dice, tiene ganas de vivir. María Estela tiene dos hijas de 17 y 18 años de edad. Desde hace tiempo se separó del padre de sus hijas y no tiene trabajo ni seguro médico.
Para cualquier colaboración económica o ayuda pueden dirigirse a la dirección citada o llamar a los teléfonos 809-238-8526 y al 829-252-8296.




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